LEÍDO Y ESCUCHADO
(El título es un homenaje a D. Eduardo Haro Tecglen)
La Filosofía traicionada
Un
ilustre catedrático de Filosofía, D. Salvador Mañero, nos instruyó, a mí y a
otras dos docenas de adolescentes, en los rudimentos de la Filosofía. Este filósofo,
ética persona, partía, contrariamente a lo que hace ahora el D.R.A.E., de la
definición de filósofo para llegar a la de Filosofía.
Definía
‘filosofo’ a partir de su etimología griega - jilew
= fileo = amigo, sojox
= sofos =saber - como el amante del saber, el amante del conocimiento, en
resumen: el que busca la verdad.
¿Por qué
este introito?, para comentar un artículo de Fernando Savater que El País
público el pasado 2 de abril.
Escribe
esta persona, que como amenazado por ETA merece toda mi solidaridad, lo
siguiente:
“Dejando
aparte las desmesuras de la lunatic fringe separatista, que por cierto ha
adquirido en los últimos años una magnitud política y mediática que para nada
se corresponde con su peso electoral, los nacionalistas no quieren romper el
país sino obtener privilegios dentro de él.
No
se trata de matar a la vaca sino de ordeñarla al máximo y durante el mayor
tiempo posible…”
Bueno,
pues dejando aparte su inglés del hipódromo de Epson, he de colegir que el
señor Savater o no sabe, o no quiere saber – grave pecado para un filósofo -
que el Artículo 6 del Estatuto de Autonomía de Madrid reza: “ Madrid debe
ser la sede de las instituciones y organizaciones del Estado”. Como en la CE sólo aparece citada la villa de Madrid en su Artículo
5, con estas palabras : “ La capital del Estado es la villa de Madrid”, permítame Savater, como ‘periférico’ que soy, demandarle respuesta a
las siguientes preguntas : ¿ Quieren seguir ordeñando la vaca los madrileños
varios siglos más? ; ¿ no le incomoda que se la nombre capital de Estado y no
de España? . Me alegrará que tan insigne persona le justifique a otra no nacida
ni en Madrid, ni en Cataluña ni en Euskadi, ni en Galicia, como es mi caso, qué
gracia especial, qué unción, le ha otorgado el cielo, o quien haya sido, a la
Comunidad de Madrid para tener en su estatuto un artículo que convierte a los
demás CC.AA. en subsidiarias.
Siempre
me pareció extraordinariamente sospechoso que alguien que debiera ser amante de
la verdad no hablase nunca del nacionalismo españolista, mientras que
vituperaba los nacionalismos periféricos; que olvidase que los nacionalismo
periféricos son, en su raíz, una imagen especular del nacionalismo españolista.
Por ello he analizado los caracteres ‘organolépticos’ de sus artículos, y la
‘curva de tendencia’ de su trayectoria vital de estos tres últimos años, y mi
conclusión es desoladora: Savater escribe desde el odio. Y
el odio es opio para la razón, la duerme; ya nos dejó dibujado Goya que el
“sueño de la razón produce monstruos”.
Solamente
el profundo resentimiento que produce sentirse preterido; el resentimiento que
produce ver que otros con menos méritos, pero nacionalistas, medran mientras tu
quedas rezagado, puede explicar sus últimos artículos.
Quizás
si la razón de Savater no estuviera adormecida por el resentimiento se daría
cuenta de que esa condición de preterir es inherente a nuestra Universidad – no
he estudiado en universidades extranjeras, por lo que desconozco que ocurre en
ellas -, se daría cuanta de que siempre ha habido capillas, de que bien por
amistad, bien por tener las mismas ideas políticas, bien por pertenecer a
sectas como el Opus Dei, unos docentes no solo han sido preferidos a otros sino
que a estos otros les han hecho irrespirable el ambiente. Sé de que hablo,
hablo de tener que abandonar la universidad de la provincia de nacimiento,
donde no hay partidos nacionalistas, y buscar cobijo en otra limítrofe donde se
ha obtenido la Cátedra de Filosofía del Derecho.
Hice
parte de mis estudios en Bilbao, en la época en la que surgió ETA, y en pleno
franquismo ya existían esas corruptelas, aunque los nacionalismos “ no hubieran
alcanzado la magnitud política y mediática “ actual.
Yo,
señor Savater, en mi dilatada vida sólo he conocido un nacionalismo que mataba,
torturaba, encarcelaba, desterraba, exiliaba, amordazaba las lenguas, y
sojuzgaba las culturas: el nacionalismo españolista. No he oído ni leído, nunca
que el PNV, Unió Democrática – Convergencia es de ayer – o ERC, hayan asesinado
a nadie nunca.
Dejo
aparte a los asesinos de ETA porque ETA no es un nacionalismo: ETA es una
empanada mental, un delirio.
Pero
el señor Savater es una persona ‘normal y decente’ y nunca criticará el
nacionalismo españolista, nunca vituperará a los nacionalistas españolistas.
Sigue
escribiendo el señor Savater:
“…Conviene
no olvidar que ahora, en la muy citada Irlanda, se ha llegado al armisticio no
sólo merced al diálogo, sino también gracias a la suspensión de la autonomía y
a la obstinación del denostado Ian Paisley, que finalmente ha conseguido que el
Sinn Fein acepte la policía y la legalidad que negaba.
¿Está
mal denunciar a los cínicos?”.
Yo
también denuesto a Mr. Paisley: es un
energúmeno que amparó terroristas del ‘otro lado’ y en mi modesta opinión, en
nada comparable a la de un Catedrático de Filosofía, un aprovechado que ‘al
tocar poder’ renuncia a lo que, aparentemente, eran sus convicciones. El éxito
o el fracaso del Ulster estará en el debe o en el haber de todos: gobierno
irlandés, gobierno británico, ‘unionistas, y Sinn Fein; en unas palabras: de
las personas.
Pienso,
como usted, que no que está mal denunciar a los cínicos, por eso este artículo
tiene un cometido: denunciarle a usted.
A
Savater no le aterra mentir, por lo que sigue impertérrito:
“Aunque
¡Basta Ya! no ha llevado flores a la Plaza de la República Dominicana, no se
extraña de que (sic) haya quien lo haga ahora y no hace veinte años. Porque es
ahora cuando se ha excarcelado al serialkiller
De Juana Chaos. Hay que ser caradura para escandalizarse de algo tan
obvio…”
Niego
la mayor – espero que al filósofo no se le haya olvidado este término - : De
Juana Chaos no es un asesino en serie, fue un asesino en
serie. El reo que cumple la pena impuesta por la justicia ya nos
es reo, no está asesinando, y aquí el tiempo verbal es tan importante que
separa la pena de cárcel de la libertad.
Y
sí, soy lo suficientemente caradura, según el improperio de Savater, para
escandalizarme de que ahora se lleven flores, de que ahora un partido
haga oposición a ‘muertazo límpio’.
Y
el pretexto que da para justificar tal vesania, la excarcelación, es lisa y
llanamente una mentira. Pero dado que soy un caradura voy a robarle a D.
Javier Marías parte del artículo que
publico en EPS del 25 de marzo, y que él conteste por mí : “ De Juana ha sido liberado. “¿pero no ve que está
custodiado por guardia?”. “Da igual ha sido liberado porque lo digo yo”….Sigue
D. Javier Marías: “ La otra posibilidad
es que haya suficientes personas que mantengan la cordura, perciban el delirio
ajeno y se digan: ‘A estos medio chiflados y medio caraduras no se les puede
votar”.
No
hay que darle vueltas, Savater no está chiflado, no es un caradura. Frente
a Savater las personas que ni somos ‘
normales’ ni somos ‘decentes’ , según catalogación de su mentor, sólo podemos
adoptar dos actitudes, ambas simultáneas : solidaridad por ser una persona
amenazada por ETA; desprecio porque miente, y al mentir traiciona a la
Filosofía, no ama la verdad ni la busca, es un filosofastro.
Alfredo Sancho Cavo (11 de abril de 2.007)